Sandra

Sandra Ann Lauer (Sarrebruck, 18 de mayo de 1962), más conocida por su nombre artístico de Sandra, es una cantante pop alemana de gran éxito europeo en la década de 1980 y comienzos de la de 1990. Fue producida por su entonces futuro marido y compañero musical Michael Cretu. Su éxitos internacionales incluían sencillos como «(I’ll Never Be) Maria Magdalena» (1985), «In the Heat of the Night» (1985), «Hi! Hi! Hi!» (1986), «Everlasting Love» (1987), «Heaven Can Wait» (1988) e «Hiroshima» (1990). Sus álbumes más reconocidos fueron Into a Secret Land (1988) y Close to Seven (1992).
Antes de embarcarse en su propia carrera en solitario, Sandra ya había formado parte como vocalista principal del trío femenino de música disco Arabesque, con la que tuvo un seguimiento masivo sobre todo en Japón. Además, entre 1990 y 2003 prestó su voz en álbumes publicados por el exitoso proyecto musical Enigma, dirigido asimismo por Michael Cretu.
Convertida en una estrella de culto con una base de fanes devotos, siguió siendo una de las cantantes más recordadas de la década de 1980 en la Europa continental. Durante su breve cumbre de popularidad, vendió incluso más que Madonna en una serie de países de todo el mundo. Con ventas que superaron los treinta millones de discos en todo el mundo, Sandra se estableció como el mayor éxito alemán de una vocalista femenina en el género pop.
Sandra obtuvo un palpable éxito fuera de las fronteras alemanas en 1985 con la canción «(I’ll Never Be) Maria Magdalena». El sencillo, grabado inicialmente al margen de cualquier álbum de estudio, lideró las listas en veintiún diferentes países, y entró en el top 10 de otros cinco países más. En Suecia, «(I’ll Never Be) Maria Magdalena» se mantuvo durante ocho semanas en el número 1. Después del éxito, se grabó y publicó su primer álbum, The Long Play (1985), que alcanzó el número 12 en su país natal, y que también llegó al top 20 de otros países.
El siguiente sencillo, «In the Heat of the Night», continuó su éxito internacional: alcanzó el número 2 en Alemania y el top 5 en Francia. Para entonces, Sandra ya era aclamada como la «princesa del pop» en Europa. La canción le dio a la cantante asimismo el segundo lugar en el Festival de Música de Tokio celebrado en 1986. «Little Girl» fue su tercer sencillo en publicarse; para ello se filmó un vídeo musical enteramente en escenarios de Venecia.
Poco después del lanzamiento de The Long Play, Sandra se mudó por seis meses a Londres para recibir instrucciones de canto y tomar lecciones de percusión para tener mejor sentido del ritmo y el tempo, a la vez que se inscribía en una escuela de idiomas para mejorar su habilidad con el inglés. Durante los fines de semana, la cantante volvía a Múnich para trabajar en su nuevo álbum.
En este segundo álbum de estudio de Sandra, Mirrors (publicado en octubre de 1986), se reflejó el continuo desarrollo musical de su productor Michael Cretu, que siguió utilizando el talento como compositor y cantante del músico alemán Hubert Kemmler —líder de grupo Hubert Kah— para las canciones. El álbum se abría con la canción «Don’t Cry (The Breakup of the World)», escrita en respuesta al accidente de Chernóbil de abril de 1986. «Innocent Love» fue el primero de los cuatro exitosos sencillos que se extraerían de Mirrors. Alcanzó el top 10 en Francia, mientras que el segundo sencillo, «Hi! Hi! Hi!», alcanzaría el top 10 en su país natal, Alemania. La balada pop «Loreen» fue el tercer sencillo en editarse, mientras que «Midnight Man» (con Michael Cretu acompañando vocalmente a la cantante y apareciendo en el vídeo musical) fue el cuarto y último en extraerse del álbum. El álbum Mirrors continuó el éxito que tuvo el disco precedente sobre toda Europa.
En 1987, dos años después de su espectacular debut, Sandra publicó el disco recopilatorio de grandes éxitos Ten on One (The Singles), un testimonio de lo rápido que fue su ascenso en poco tiempo hacia el estrellato. Acompañándolo, se editó también una colección de vídeos musicales de este álbum, donde Sandra daba a conocer también brevemente a sus seguidores parte de su vida privada y de su rutina diaria. En el álbum estaba su versión de «Everlasting Love», que era una de sus canciones favoritas desde pequeña, y que la llevó al número 5 de la lista musical alemana, de manera que se convirtió en una de sus canciones más exitosas de toda su carrera. El vídeo mostraba a Sandra y a un modelo masculino representar a varias parejas de amantes a través de las diferentes épocas en que les había tocado vivir, entre las cuales estaban Adán y Eva, Bonnie y Clyde, Cleopatra y Marco Antonio, y una colorida pareja punk de los años 80. El segundo sencillo del álbum, «Stop for a Minute», se convirtió en otro top 10 alemán. Fue escrito especialmente para la serie criminal de la televisión alemana Tatort, donde se le halló a Sandra interpretando la canción en una escena de un club en uno de los episodios de la serie.
El 7 de enero de 1988, Sandra se casó con Michael Cretu, y ambos se trasladaron de Múnich a la isla española de Ibiza. Ese mismo año se pusieron a trabajar en el nuevo material de la cantante.
En 1988 Sandra y Michael publicaron el álbum Into a Secret Land, con el cual se alejarían de alguna manera del electro pop que les caracterizaban hacia un sonido más seductor y misterioso. Cuatro sencillos fueron extraídos de este álbum. El primer sencillo, «Heaven Can Wait», alcanzó otro éxito en el top 10 francés y el número 12 en Alemania. Fue acompañado de un vídeo musical ambientado en una playa mediterránea. La canción «Secret Land» —una versión del tema «Trenchcoat Man» del proyecto musical alemán de corta vida Fabrique—, se editó como segundo sencillo del álbum. Alcanzaría el top 10 en su país natal, Alemania. El tercer sencillo, «We’ll Be Together», fue otro top 10 alemán. Esta canción, junto a «When the Rain Doesn’t Come» (de su álbum Close to Seven) fueron los únicos temas escritos o coescritos por Sandra antes de la edición de su álbum The Art of Love en 2007. «Around My Heart», el cuarto sencillo en ser publicado, alcanzó el número 11 en Alemania
